De cantidades a presupuesto: assemblies y precios unitarios

Una medición dice cuánto hay. No dice cuánto cuesta. Entre una cosa y la otra hay un razonamiento que casi todo presupuestador lleva en la cabeza: qué entra en una unidad de obra, cuánto tarda una cuadrilla en ejecutarla y qué le suma la obra encima. Esta guía pone ese razonamiento por escrito, para que se pueda revisar, reutilizar y entregar a otra persona.

Una cantidad todavía no es un presupuesto

«220 m² de muro tipo A en el nivel 3» es un dato de los planos. Se convierte en costo solo cuando le pones un precio unitario — y un precio unitario no es un número que se busca en una lista. Es un pequeño modelo de cómo se construye esa unidad: qué materiales, cuánto de ellos termina en el contenedor de escombros, qué cuadrilla, a qué ritmo y con qué equipo.

Todo presupuesto de obra, desde la remodelación de un baño hasta un hospital, corre sobre la misma multiplicación:

Cantidad × precio unitario = valor de la actividad. La cantidad sale de los planos. El precio unitario sale de tu método. Casi todos los presupuestos malos tienen una buena cantidad y un precio que nadie revisó.

El resto de esta guía trata del lado derecho de esa multiplicación: cómo se arma un precio unitario, cómo se suma hasta un total, qué se le agrega encima y cómo se revisa el resultado antes de que salga de la oficina. Si lo que buscas es el lado izquierdo —de dónde salen las cantidades y qué tan firmes son—, empieza por la guía de fases y la guía del juego de planos.

La estructura de un presupuesto de obra

Un presupuesto es un árbol. Arriba, el total de la obra. Debajo, los grupos que ordenan el trabajo — en Latinoamérica lo habitual son los capítulos (preliminares, cimentación, estructura, mampostería, acabados…). Debajo de los capítulos, las actividades o ítems: un tipo de trabajo, una unidad de medida, un precio unitario.

NivelQué contieneEjemploUnidad
PresupuestoEl total, con su AIU o sus indirectos y la fase de diseño en que se hizo Adecuación de oficinas, niveles 2 a 4—
CapítuloUn oficio o familia de trabajos, casi siempre un subcontratista o un paquete Divisiones y cielos en sistema liviano—
Subcapítulo (opcional)Una agrupación más fina dentro del capítulo Muros en panel de yeso—
ActividadUn tipo de trabajo, medido de una forma y con un precio Muro tipo A, perfil de 89 mm, placa de 12,7 mm por ambas carasm²
APULo que hay dentro del precio unitario: materiales, mano de obra, equipo Postes, canales, placa, acabado, cuadrillas, andamiopor m²

El nombre del grupo lo decide el sistema de clasificación de la empresa: «División» con MasterFormat, «Elemento» con UniFormat, «Capítulo» donde no hay norma que lo nombre. El árbol es el mismo.

Dos reglas mantienen honesto ese árbol. La primera: una actividad tiene una sola unidad. «Muros» medidos una parte en m² y otra en metros lineales son dos actividades haciéndose pasar por una. La segunda: la unidad es la misma en que vas a comprar, construir y cobrar. Si el subcontratista cotiza por m² de muro y tú mediste m² de placa, vas a comparar dos números que difieren al doble sin darte cuenta.

De qué está hecho un precio unitario

En Latinoamérica la receta que hay detrás de un precio unitario se llama APU, análisis de precios unitarios. En Estados Unidos lo mismo se llama assembly. Distinto nombre, misma idea: la lista de recursos necesarios para ejecutar una unidad de obra, cada uno con su cantidad y su costo. Todo APU tiene cuatro familias de recursos.

1 · Materiales, con su desperdicio

La cantidad de cada material por unidad de obra, aumentada por un porcentaje de desperdicio, por su precio puesto en obra. El desperdicio no es descuido: es geometría y logística. La placa se corta alrededor de cada vano, los perfiles vienen en largos fijos, algo se daña en el manejo. Un desperdicio demasiado bajo aparece como un sobrecosto que nadie te va a reconocer; uno demasiado alto hace perder licitaciones sin que nadie te diga por qué. La fuente honesta son tus propias obras: lo que compraste contra lo que mediste.

2 · Mano de obra: cuadrilla y rendimiento

La mano de obra es donde se ganan o se pierden la mayoría de los presupuestos, y es la parte que con más frecuencia se calcula a ojo. El método tiene dos piezas:

El costo de mano de obra por unidad es entonces costo de la cuadrilla por día ÷ unidades por día. Esa división es el cálculo más importante de todo el presupuesto, y la sección siguiente explica por qué.

3 · Equipo

Todo lo alquilado o propio que la cuadrilla necesita específicamente para esta actividad: andamios, plataformas, bombas, una cortadora de concreto. Se calcula igual que la mano de obra —costo por día dividido entre las unidades ejecutadas en ese día—, lo que significa que el costo del equipo también depende del rendimiento.

4 · Herramienta menor

Herramienta de mano, discos, brocas, extensiones. Demasiado pequeña para detallarla, demasiado real para ignorarla. Lo habitual es llevarla como un porcentaje pequeño de la mano de obra, porque el desgaste sigue a las horas trabajadas. Sea cual sea el porcentaje, deja escrito de dónde salió.

Lo subcontratado cambia las cosas: cuando un subcontratista cotiza el alcance, su precio ya incluye sus materiales, su mano de obra, su equipo y su margen. Tu precio unitario para esa actividad es su precio más lo que agregues como contratista general. Armar el APU de lo subcontratado sigue siendo útil — para revisar la cotización, no para reemplazarla.

Ejemplo resuelto: APU de un muro en panel de yeso

Un muro divisorio interior: perfiles metálicos de 89 mm —postes (parales) cada 0,40 m con canales superior e inferior—, una placa de yeso de 12,7 mm por cada cara, con juntas tratadas y acabado. Altura del muro: 2,50 m. La unidad es el m² de muro — largo por alto, medido una vez, no una vez por cada cara.

Todas las cifras de este ejemplo son ilustrativas y están en una moneda de ejemplo. Están redondeadas para que la cuenta se siga fácil, y no son precios de mercado de ningún país ni de ningún año. Cambia cada una por tus cotizaciones, tus jornales y tus rendimientos.
RecursoCantidad por m² de muroDesperdicio Precio unitarioCosto por m²
Placa de yeso 12,7 mm, ambas caras2,00 m²10 % → 2,20 m² $6,00 / m²$13,20
Postes de 89 mm cada 0,40 m2,50 m5 % → 2,63 m $2,50 / m$6,56
Canales superior e inferior0,80 m5 % → 0,84 m $2,30 / m$1,93
Tornillos, cinta y masilla2,00 m² de placaincluido $0,90 / m²$1,80
Materiales$23,49
Cuadrilla de armado y emplacado
2 oficiales + 1 ayudante
$600 por día —40 m² / día$15,00
Cuadrilla de juntas y acabado
1 oficial
$240 por día —24 m² / día$10,00
Mano de obra$25,00
Andamio rodante$20 por día— 40 m² / día$0,50
Herramienta menor5 % de la mano de obra— —$1,25
Costo directo unitario$50,24 / m²

De dónde salen las cantidades: dos caras de placa por cada m² de muro; un poste cada 0,40 m son 2,5 postes por metro de muro, que equivalen a 2,50 m de poste por m² sea cual sea la altura; dos líneas de canal por metro de muro, repartidas en 2,50 m de alto, son 0,80 m de canal por m². Cifras ilustrativas, en moneda de ejemplo.

Tres cosas para notar. El desperdicio se aplica a la cantidad, no al total: la placa lleva 10 % porque se corta en cada vano; los perfiles, 5 %, porque vienen en largos cercanos a la altura del muro. El acabado es otra cuadrilla, con su propio rendimiento: tratar juntas es otro oficio, avanza a otro ritmo, y mezclarlo con el armado esconde los dos. Y en este ejemplo la mano de obra es cerca de la mitad del precio unitario; la proporción cambia mucho de un país a otro y de una actividad a otra, y conocerla en tus propias obras es parte del oficio.

Con el precio unitario en la mano, la actividad es una sola multiplicación: 220 m² × $50,24 = $11.052,80 de costo directo. Todavía no se ha sumado nada por administración, imprevistos ni utilidad. Eso viene después, y se suma una sola vez, sobre el total del presupuesto.

Rendimientos: el número que decide el presupuesto

Los presupuestadores dedican mucho tiempo a jornales y precios de materiales, y los dos importan. Pero son la parte fácil: el jornal está en la nómina y el precio del material está en la cotización. El rendimiento no está escrito en ningún lado a menos que lo escribas tú, y se mueve mucho más que los otros dos. La misma cuadrilla arma un piso abierto de muros largos y rectos mucho más rápido que un piso de oficinas pequeñas, remates cortos y muchos marcos de puerta.

Toma el ejemplo anterior y cambia una sola cosa cada vez:

EscenarioMano de obra por m²Costo directo unitarioVariación
Caso base$25,00$50,24—
Jornales 10 % más altos$27,50$52,87+5 %
Las dos cuadrillas rinden 20 % menos$31,25$56,93+13 %

Cifras ilustrativas. El caso lento también sube el andamio y la herramienta por m², porque los dos se reparten entre menos unidades por día.

Un aumento de jornal se negocia una vez y lo sabes de antemano. Un piso lento se descubre en obra, día por día. Por eso el rendimiento merece más atención que el jornal.

Cómo llevar tus propios rendimientos

Las tablas publicadas y los manuales son un punto de partida, no una respuesta: describen una obra promedio que no es la tuya. Los rendimientos que mejoran tus presupuestos son los que recoges de tu propio trabajo, y recogerlos cuesta menos de lo que parece:

Un rendimiento sin sus condiciones es casi tan inútil como un jornal sin su fecha. La nota es lo que le permite al próximo presupuestador decidir si le sirve.

Del costo directo al precio: el AIU

La suma de todas las actividades da el costo directo: lo que cuesta ejecutar la obra, oficio por oficio. El precio que se entrega es ese número más varias capas que no pertenecen a ninguna actividad en particular. En buena parte de Latinoamérica esas capas se agrupan en el AIU —administración, imprevistos y utilidad—, y encima va el impuesto donde aplique. Cada capa cubre algo distinto, y el error más común es dejar que se mezclen en un solo porcentaje grande.

Costo directo
La suma de todas las actividades
Lo ejecutado con personal propio, calculado con APU, más las cotizaciones de los subcontratistas.
más
A · Administración
Lo que cuesta dirigir la obra y sostener la empresa
Director y residente de obra, almacenista, campamento, servicios provisionales, pólizas, y la parte de la oficina central que le toca a esta obra. Buena parte depende del plazo, no de la cantidad.
más
I · Imprevistos
Lo que todavía no se sabe
Una reserva para lo que el diseño aún no define. Se reduce a medida que los documentos maduran.
más
U · Utilidad
El retorno por el riesgo
Lo que la empresa espera ganar por asumir esta obra.
más
Impuestos
IVA u otros, donde aplique
Según el país, el tipo de obra y la forma del contrato.
CapaCómo se calcula habitualmenteQué vigilar
AdministraciónDetallada: personas × meses, alquileres × meses, pólizas y servicios de la obra Un porcentaje fijo ignora el plazo. Una obra que se alarga cuesta más administración aunque no cambie nada más.
ImprevistosUn porcentaje, o una lista de riesgos identificados No es colchón para errores de medición. Di qué cubre, y ata su tamaño a la fase del diseño.
UtilidadUn porcentaje que fija la empresa para esta obra y este mercado Es una decisión de negocio, no de presupuesto. Tiene que quedar visible y aparte.
Margen sobre subcontratosUn porcentaje sobre lo subcontratado, a menudo distinto del de obra propia La cotización del subcontratista ya trae su propio AIU. No le apliques dos veces un margen pensado para costo directo.
IVASegún la norma del país y la forma del contrato En algunos países, cuando el contrato se pacta con AIU, el IVA se calcula solo sobre la utilidad; en otros, sobre el total; hay obras exentas. Confírmalo con el contador para cada obra en vez de copiar el de la anterior.

No se dan porcentajes a propósito: dependen de la empresa, el mercado, el contrato y el riesgo. Un porcentaje prestado de otro lado es una suposición disfrazada de dato. En algunos países, como México, el desglose habitual se nombra de otra forma —indirectos, financiamiento, utilidad y cargos adicionales—, pero la lógica es la misma.

Mantener las capas separadas no es contabilidad por gusto. Cuando el cliente te pide «afinar el lápiz», puedes mostrar exactamente qué paga cada capa. Cuando la obra se atrasa, sabes cuál crece. Y cuando comparas tu número con el de otro oferente, comparas lo mismo con lo mismo.

Qué tan firme es el número: el presupuesto según la fase

El mismo edificio se presupuesta varias veces a medida que su diseño madura, y cada vez cambia el método. Al principio no hay información suficiente para armar APU componente por componente; al final, cualquier cosa menos es adivinar. El APU mismo crece con los planos.

Fase del diseñoMétodo habitualCómo se ve «muros divisorios»
Idea · anteproyecto tempranoCosto por m² construido, a partir de obras propias comparables Una partida por m² de piso para toda la construcción interior
Anteproyecto → básicoSistemas y APU, con cantidades medidas por sistema Tipos de muro con su APU, cantidades sacadas de las plantas
Básico → ejecutivoActividades detalladas con análisis de precios unitarios completo Cada tipo de muro por ubicación, alturas de los cortes, vanos descontados, remates añadidos
Licitación · obraPresupuesto detallado conciliado con las cotizaciones, y luego controlado contra lo real Las mismas actividades, comparadas ahora con lo ejecutado y lo que costó

La precisión mejora a medida que el diseño madura, y el presupuesto tiene que decir en qué punto está. La guía de fases explica las clases de presupuesto con más detalle. Lo práctico aquí: un número sale con su fase, su fecha y lo que excluye. Un presupuesto temprano armado con precisión de componente no es más exacto. Solo está más seguro de lo que los planos permiten.

Cómo revisar un presupuesto antes de entregarlo

Un presupuesto que nadie revisó es un borrador. Las revisiones que atrapan errores de verdad son sencillas, y funcionan mejor cuando las hace alguien que no armó el presupuesto.

Compara con tu propia historia

Costo por m² construido, capítulo por capítulo, comparado con tus obras terminadas de un tipo parecido. No un promedio publicado: tus obras, donde sabes qué estaba incluido. Ajusta por fecha y por ciudad antes de comparar. Si el capítulo de acabados sale a la mitad de lo que costó en las últimas tres obras parecidas, o este edificio es distinto o falta algo, y quieres saber cuál de las dos antes de la licitación, no después.

Compara precios unitarios actividad por actividad

Pon los precios unitarios de este presupuesto al lado de las mismas actividades en obras recientes. Un APU de muro 40 % más barato que la última vez necesita una razón: otra especificación, una mejor cotización, un rendimiento más alto que puedas defender. «Así salió» no es una razón.

Busca lo que nadie dibujó

Los errores más caros no son precios equivocados: son actividades que faltan. Los sospechosos de siempre viven entre oficios o fuera de los planos:

En la licitación, nivelar las cotizaciones es la misma revisión aplicada a los subcontratistas: antes de comparar precios, confirma que todas cubren el mismo alcance, y súmale a cada una lo que excluye. La cotización más baja muchas veces es solo la que más cosas deja fuera.

Las relaciones sacadas de tus propias obras son revisiones muy poderosas —m² de muro por m² de piso, metros de tubería por aparato sanitario, etcétera. Constrúyelas con tus registros, no con los de otro. Una relación de otro tipo de edificio es una suposición con decimales.

Cantidades por ubicación: un presupuesto, tres usos

Un presupuesto ordenado solo por capítulos dice cuánto cuesta el edificio. El mismo presupuesto, con cada cantidad marcada además por ubicación —nivel, zona, sector—, dice mucho más, sin medir nada dos veces:

Si el presupuesto, el cronograma y el acta de pago usan las mismas cantidades en las mismas unidades, no pueden estar en desacuerdo. Si usan tres listas distintas, siempre lo estarán.

Los errores más frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué es un APU?

El análisis de precios unitarios: la receta detrás del precio de una actividad. Lista los materiales (con su desperdicio), la mano de obra (cuadrilla y rendimiento), el equipo y la herramienta menor necesarios para ejecutar una unidad de obra, como un m² de muro o una puerta instalada. Una vez hecho, se reutiliza en cada obra que tenga el mismo trabajo.

¿Un APU es lo mismo que un assembly?

En lo esencial, sí. Assembly es el nombre que se usa en Estados Unidos para el mismo desglose de materiales, mano de obra, equipo y herramienta por unidad. Cambia el formato —allá la mano de obra suele expresarse por hora y en unidades inglesas— pero la lógica es idéntica.

¿Cómo se calcula el costo de mano de obra por unidad?

Se suma el costo diario de toda la cuadrilla, con sus prestaciones, y se divide entre las unidades que ejecuta en un día. Una cuadrilla que cuesta $600 por día y rinde 40 m² por día cuesta $15,00 por m² (cifras ilustrativas). Lo difícil es el rendimiento, que debería salir de los registros de tus propias obras.

¿Qué es el AIU y cómo se calcula?

Administración, imprevistos y utilidad: las capas que se suman al costo directo para llegar al precio. Lo habitual es expresarlas como porcentajes del costo directo, pero la administración conviene calcularla detallada —personas, meses, pólizas— y luego expresarla como porcentaje, no al revés.

¿Cuánto se pone de imprevistos?

No hay un número universal. Depende de qué tan completo está el diseño, de la complejidad de la obra y de lo que el contrato te hace responsable. Lo que importa es que el presupuesto diga qué cubren los imprevistos y por qué tienen ese tamaño — y que se reduzcan a medida que los documentos maduran.

¿El IVA va sobre todo el presupuesto?

Depende del país, del tipo de obra y de la forma del contrato. En algunos países, en los contratos con AIU, el impuesto se calcula solo sobre la utilidad; en otros, sobre el total; y hay obras exentas. Es una pregunta para el contador, obra por obra.

Cada precio, con su cantidad detrás

VDClens lleva un proyecto de construcción del modelo a la obra en una sola aplicación: cantidades, presupuesto, programación y campo. Cada actividad del presupuesto queda amarrada a la cantidad, la ubicación y la lámina de donde salió — que es de lo que trata esta guía.