Para qué se sacan cantidades
Las cantidades de obra son la lista de aquello de lo que está hecho el edificio, medido: cuántos metros lineales de muro, cuántos metros cuadrados de piso, cuántas puertas de cada tipo, cuántos metros cúbicos de concreto. No son el presupuesto. Son aquello sobre lo que el presupuesto se apoya.
Y se reutilizan mucho más de lo que se cree. La misma cantidad, si se midió bien, alimenta al menos seis trabajos distintos después de la licitación:
- El presupuesto. Cantidad por precio unitario, con su APU detrás. Es el uso obvio, y el único en el que casi todos piensan cuando miden.
- Las compras. Se compra en cajas, láminas, varillas y viajes de camión. Quien compra parte de tu cantidad y le suma desperdicio y presentación comercial.
- La programación. La duración es cantidad dividida por rendimiento. Una cantidad de muro un 20% corta produce una actividad de muros un 20% corta.
- La contratación. Cuando llegan tres ofertas de subcontratistas de drywall, tu propia cantidad es la única forma de saber cuál dejó algo por fuera.
- Las actas de obra. Un presupuesto partido por piso y por capítulo permite cobrar lo realmente ejecutado, y permite a la interventoría verificarlo contra los planos.
- Los cambios. Cuando llega una versión nueva de los planos, la obra adicional es la diferencia entre la cantidad vieja y la nueva. Si no encuentras la vieja, no puedes sustentar el cambio.
No se mide un plano para sacar un total. Se mide para sacar un número que otras cinco personas puedan usar sin preguntarte qué quisiste decir.
Antes de medir, la escala
Un PDF no sabe a qué escala está. Es una imagen con un tamaño de hoja, y todo lo que mides encima se multiplica por una escala que tú declaras. Si ese único número está mal, cada cantidad de la lámina sale mal por el mismo factor: ordenadamente, sin contradicciones y sin ningún mensaje de error.
El caso clásico: un plano en pliego A1 impreso en A3 y escaneado de vuelta a PDF. El rótulo sigue diciendo 1:100, pero el dibujo quedó exactamente a 1:200. Mídelo a 1:100 y cada longitud sale a la mitad y cada área a la cuarta parte. Nadie lo nota, porque los números parecen razonables: un apartamento de 105 m² se lee como 26 m², y 26 m² es un espacio perfectamente creíble.
El caso sutil es peor: un PDF exportado con «ajustar a la página» al 95%. Las longitudes quedan un 5% cortas, las áreas cerca de un 10% (0,95 × 0,95 ≈ 0,90) y los volúmenes cerca de un 14%. Nada se ve raro. El error sólo es lo bastante grande para comerse la utilidad.
Cómo verificarla, lámina por lámina
Dos costumbres más. La escala gráfica sobrevive a los cambios de tamaño, porque se encoge junto con el dibujo; la escala escrita no. Y una vista marcada «sin escala» no se mide, punto: sus medidas se toman de las cotas escritas o de otra vista. Para saber cómo se eligen escalas y formatos, está la guía del juego de planos.
Criterios de medición: se deciden antes de empezar
Dos presupuestadores pueden medir el mismo muro correctamente y obtener números distintos, porque siguieron criterios distintos. Eso no es un problema. No dejar los criterios escritos, sí. Antes de medir, resuelve estas preguntas y pon las respuestas en la primera hoja de la memoria de cantidades.
Neto o bruto
Neto es lo que realmente se construye: el muro menos sus vanos, la losa menos el ducto. Bruto ignora los huecos. El principio que mantiene limpias las cantidades es medir neto, según plano, y resolver todo lo demás en el precio: desperdicios, traslapos, cortes, sobreexcavación, esponjamiento. El plano describe el edificio; los factores describen cómo lo vas a construir, y van en otra columna.
La excepción es el contrato. Cuando las especificaciones técnicas o el formulario de cantidades traen un apartado de «medida y forma de pago» para el ítem —frecuente en obra pública y en contratos a precios unitarios—, esa regla manda sobre tu costumbre, y se anota que se siguió.
Vanos
No hay una regla universal para los vanos. Hay empresas que descuentan todos; otras que sólo descuentan los que superan un tamaño que ellas mismas fijan; otras que no descuentan ninguno y pagan aparte el trabajo extra de filos y dinteles. Cualquiera se puede defender si está escrita y se aplica igual en todas las láminas. Lo que no se puede defender es descontar las puertas en el piso 2 y olvidarlas en el piso 3.
Sea cual sea la regla, un vano afecta a más de un ítem. La puerta que se descuenta del muro también interrumpe el zócalo (guardaescoba), suma un marco, cerradura y quizá un dintel, y aparece en el cuadro de puertas. Se cuenta una vez como puerta; se tiene en cuenta su efecto en cada ítem vecino.
Eje o cara
Los muros que se miden por longitud y por tipo suelen medirse por el eje. En una esquina en L, la cara exterior es más larga y la interior más corta; el eje queda entre las dos y suma correctamente alrededor del edificio. Los acabados —pintura, revestimientos, estuco— se miden en la cara donde van, que normalmente es el perímetro interior de cada espacio.
En los encuentros, decide una vez dónde termina un muro: en la cara del muro contra el que llega o en su eje. En muros livianos la diferencia es pequeña. En muros y cimientos de concreto, medir los dos elementos a través del cruce cuenta dos veces los mismos metros cúbicos.
Alturas
La planta da las longitudes. Las alturas salen de otro lado: los tipos de muro, los cortes y cortes por fachada, el plano de cielos rasos. Un muro puede llegar 15 cm por encima del cielo raso o subir hasta la losa, y en planta se ve idéntico. Lee la convención de tipos de muro antes de medir el primero, anota de dónde salió cada altura y fíjate en los espacios con otra altura de cielo: baños y circulaciones con descolgados son los habituales.
| Ítem | Se mide normalmente | Unidad | Qué decidir y anotar |
|---|---|---|---|
| Muros livianos por tipo | Longitud por eje; área = longitud × altura del tipo de muro | ml · m² | De dónde sale la altura; regla de vanos; dónde terminan en los encuentros |
| Placa de yeso | Área de muro por cara, o por capa | m² | Por cara o por capa; si los muros de una sola cara van aparte |
| Pisos | Área neta de cada espacio, a cara interior de muro | m² | Si va bajo muebles fijos o no; umbrales; cómo lo vende el proveedor |
| Zócalo | Perímetro a cara, menos vanos y muebles fijos | ml | Dentro de clósets o no; detrás del mueble de cocina o no |
| Puertas, aparatos, salidas | Conteo por tipo, contrastado con el cuadro | und | Qué manda si la planta y el cuadro no coinciden |
| Concreto | Volumen en sitio, según plano | m³ | Encuentros; desperdicio y sobreexcavación fuera del volumen medido |
| Movimiento de tierras | Volumen en banco (en sitio), según diseño | m³ | Esponjamiento y compactación aplicados aparte, en el precio |
Son prácticas habituales, no una norma. Tu empresa, el pliego o las especificaciones pueden decir otra cosa, y cuando lo dicen, mandan ellos.
Cuatro tipos de cantidad, y sus unidades
Casi todo lo que hay en un juego de planos se mide de una de cuatro maneras. Elegir bien no es un trámite: la unidad en la que mides tiene que ser la unidad del APU con el que vas a pagar. Un análisis de precio por metro cuadrado aplicado a una cantidad en metros lineales no avisa: da un número, y el número está mal.
| Tipo | Unidad | Ítems típicos | Cuidado con |
|---|---|---|---|
| Conteo | und | Puertas, ventanas, aparatos sanitarios, luminarias, salidas eléctricas | Lo que está en planta y no en el cuadro, y al revés |
| Lineal | ml | Muros por tipo, zócalo, tuberías, bordillos, vigas de cimentación | Eje contra cara; los tramos verticales que la planta no muestra |
| Área | m² | Pisos, cielos rasos, muros, pintura, cubierta, contrapisos | Área en planta contra área real en cubiertas inclinadas |
| Volumen | m³ | Concreto, excavación, rellenos, base granular | Volumen en banco, suelto o compactado: son tres números distintos |
Algunos ítems llevan un quinto tipo, el peso —el acero de refuerzo en kg—, que normalmente se calcula a partir de longitudes y diámetros en vez de medirse directamente.
Una costumbre útil: en muros, guarda las dos cantidades, la lineal y la de área. La longitud manda en el replanteo y en la estructura del muro; el área, en la placa, el acabado y la pintura. Medir una vez y derivar la otra con la altura las mantiene coherentes.
Organizarlas para que se puedan presupuestar
Unas cantidades que son una lista larga de números están terminadas para quien las hizo e inútiles para todos los demás. Necesitan dos ejes: qué es y dónde está.
Qué: por capítulos
En Latinoamérica el presupuesto de obra se organiza por capítulos —preliminares, cimentación, estructura, mampostería, instalaciones, pisos, carpintería, pintura…—, y dentro de cada capítulo, ítems con su unidad y su APU (análisis de precios unitarios). No hay una lista única de capítulos: cada empresa, entidad contratante o país tiene la suya. Usa la del presupuesto con el que vas a trabajar, de modo que cada ítem medido caiga en exactamente un renglón del presupuesto y en un solo subcontrato. Si trabajas con equipos de Estados Unidos, el equivalente son las divisiones de CSI MasterFormat.
Dónde: por ubicación
Mide por piso, y por zona cuando el piso es grande. El total no cambia, pero todo lo que viene después sí: la programación se arma por ubicación, los frentes de obra se entregan por ubicación, las actas se cobran por ubicación, y una revisión que sólo toca el piso 3 sólo reabre el piso 3.
| Ítem (qué) | Piso 1 | Piso 2 | Piso 3 | Total |
|---|---|---|---|---|
| Muros livianos · Muro M1 · m² | 410,00 | 464,54 | 464,54 | 1.339,08 |
| Pisos · Piso vinílico · m² | 274,00 | 345,60 | 345,60 | 965,20 |
| Carpintería · Puerta tipo B · und | 16 | 20 | 20 | 56 |
Números del ejemplo, no reales. Los nombres de capítulo son ilustrativos: usa los de tu propio presupuesto.
Nombres
Nombra los ítems con las palabras de los planos. Si la convención de muros lo llama M1, la memoria de cantidades lo llama M1, no «muro interior», para que cualquiera lo encuentre en la lámina. Un patrón que funciona: capítulo · qué · tipo · especificación, por ejemplo «Muros livianos · Muro M1 · perfil de 89 mm, una placa de yeso de 12,7 mm por cara». La ubicación va en su propia columna, no dentro del nombre, para poder totalizar por piso sin editar texto.
Cantidad medida y desperdicio: siempre por separado
La cantidad dice lo que muestra el plano. El desperdicio dice lo que esperas perder cortando, ajustando, rompiendo y redondeando a piezas completas. Son datos distintos, con dueños distintos, y van en columnas distintas.
Si escondes un 10% de desperdicio dentro de la cantidad medida, se rompen tres cosas. Quien arma el APU vuelve a poner desperdicio en el análisis, y ya va en un 21%. Quien programa divide una cantidad inflada por un rendimiento y obtiene una duración inflada. Y cuando la interventoría revisa el acta contra los planos, tus cantidades no coinciden con las suyas, y te pasas un comité explicando por qué.
La cantidad medida es un hecho del plano. El desperdicio es una opinión sobre la obra. Nunca dejes que uno se esconda dentro del otro.
Qué porcentaje usar depende del material, de la modulación, de la cuadrilla y de la presentación del proveedor; tu propio historial de obras es la mejor fuente. Uses el que uses, anótalo junto al ítem y aplícalo al pasar de cantidades a compras — que es donde también se redondea a cajas, láminas o piezas completas. En el APU, el desperdicio va en la línea del material, a la vista.
Trazabilidad: cada número tiene su dirección
Cada cantidad debería poder responder sola a cuatro preguntas: qué lámina, qué revisión, qué fecha y a qué escala. Súmale quién la midió y tienes todo lo necesario para defenderla, revisarla o actualizarla.
- Lámina y revisión. «A-102, Rev 3», no «la planta del segundo piso». Al final de la obra puede haber tres plantas del segundo piso.
- Fecha del juego. La fecha de emisión impresa en el rótulo, no el día en que mediste.
- Marcas sobre el plano. Colorea cada elemento medido según su ítem. Lo que quede sin color no se ha medido, y se ve desde el otro lado de la oficina.
- Supuestos. «Altura según tipo de muro M1, A-601», «clósets sin zócalo», «vanos descontados según criterio de la empresa». Una línea cada uno.
No es burocracia. Es lo que permite contestar «¿de dónde salió este número?» en diez segundos en vez de volver a medir el piso — y es lo primero que pide una interventoría seria cuando revisa una memoria de cantidades.
Un ejemplo resuelto: un piso, cuatro apartamentos
Este es el método aplicado a un caso pequeño y sencillo. Todos los números que siguen son inventados para el ejemplo: son verosímiles y cuadran entre sí, pero no son estadísticas ni referencias del sector.
Piso 2, edificio pequeño de apartamentos
- Planta
- 18 × 27 m · 486 m² brutos
- Unidades
- 4 apartamentos, más circulación y escalera
- Área neta
- 427 m², según el cuadro de áreas
- Altura de cielo raso
- 2,60 m
- Planos
- A-102 Rev 2 · A-601 tipos de muro · A-611 cuadro de puertas
- Escala verificada
- 1:100, contra la cota de 27,00 m entre ejes
Las cantidades medidas
Criterios de la empresa para este ejemplo: muros por eje; alturas según tipo de muro; todos los vanos de puerta se descuentan de la placa; clósets sin zócalo; el zócalo se interrumpe en el mueble de cocina.
| Ítem | Fuente | Cómo se midió | Bruto | Descuentos | Neto medido |
|---|---|---|---|---|---|
| Muro M1 · longitud | A-102 R2 | Por eje | 190,00 ml | — | 190,00 ml |
| Muro M1 · área, una cara | A-601 | 190,00 ml × 2,75 m (cielo + 0,15) | 522,50 m² | 57,96 m² | 464,54 m² |
| Placa de yeso en M1 | A-601 | Dos caras | 1.045,00 m² | 115,92 m² | 929,08 m² |
| Muro M2 entre apartamentos · una cara | A-601 | 45,00 ml × 3,00 m (hasta losa) | 135,00 m² | — | 135,00 m² |
| Piso vinílico | A-102 R2 | Áreas netas, a cara interior | 345,60 m² | — | 345,60 m² |
| Cerámica de piso (baños, cocinas) | A-102 R2 | Áreas netas | 48,30 m² | — | 48,30 m² |
| Zócalo | A-102 R2 | Perímetros a cara | 432,00 ml | 66,40 ml | 365,60 ml |
| Puerta tipo A · acceso | A-611 | Conteo, contra cuadro | 4 und | — | 4 und |
| Puerta tipo B · batiente 0,90 × 2,10 | A-611 | Conteo, contra cuadro | 20 und | — | 20 und |
| Puerta tipo C · plegable 1,20 × 2,10 | A-611 | Conteo, contra cuadro | 8 und | — | 8 und |
De dónde salen los descuentos
- Vanos en M1: 20 puertas tipo B de 1,89 m² (0,90 × 2,10) = 37,80 m², más 8 puertas tipo C de 2,52 m² (1,20 × 2,10) = 20,16 m². Total 57,96 m² por cara, 115,92 m² en las dos. Las puertas de acceso están en el muro de la circulación, que es de otro tipo y no entra en esta tabla.
- Zócalo: las puertas tipo B lo interrumpen a los dos lados, 40 × 0,90 = 36,00 ml; las de clóset sólo del lado del cuarto, 8 × 1,20 = 9,60 ml; las de acceso, 4 × 1,00 = 4,00 ml; los muebles de cocina, 4 × 4,20 = 16,80 ml. Total 66,40 ml.
De lo medido a lo comprado
Sólo ahora aparece el desperdicio: en su propia columna, con el porcentaje escrito. Los porcentajes de aquí son parte del ejemplo, no una recomendación.
| Ítem | Neto medido | Desperdicio (ejemplo) | Con desperdicio | Unidad de compra |
|---|---|---|---|---|
| Piso vinílico | 345,60 m² | 10% | 380,16 m² | Redondeado a cajas completas |
| Zócalo | 365,60 ml | 5% | 383,88 ml | 160 piezas de 2,40 m |
| Puertas | 32 und | 0% | 32 und | Pedidas por tipo, según el cuadro |
La verificación contra el cuadro de áreas
Piso vinílico más cerámica suman 345,60 + 48,30 = 393,90 m². El cuadro de áreas dice 427 m² de área neta de apartamentos. La diferencia de 33,10 m² no es un error por sí misma, pero tiene que poder explicarse. Los muros M1 ocupan unos 190 ml × 0,12 m ≈ 22,80 m² de piso; los M2 entre apartamentos, unos 45 ml × 0,17 m ≈ 7,65 m². Quedan cerca de 2,65 m², que coinciden con los ductos dibujados en la planta. Explicada: va a las notas y se sigue adelante. Si la diferencia hubiera sido de 90 m², faltaría un espacio entero.
Antes de fiarte de esa comparación, lee cómo mide el cuadro de áreas: a cara interior de muro, a eje de los muros entre unidades o con otra convención. Dos números correctos medidos con criterios distintos no van a coincidir nunca.
Revisa tus propias cantidades
Nadie encuentra sus errores releyendo sus propios números. Las verificaciones que funcionan son las que miran lo mismo desde otra dirección.
- Relaciones contra tu propio historial. Metros de muro por metro cuadrado de planta, puertas por apartamento, aparatos por baño. Compáralas con obras parecidas tuyas. Una relación rara no prueba un error; te dice dónde mirar primero.
- Una segunda fuente para cada conteo. Puertas contadas en planta contra el cuadro de puertas; aparatos en planta contra el cuadro de aparatos. Cuando no coinciden, encontraste tu error o el del diseñador, y los dos vale la pena encontrarlos antes de entregar.
- Áreas contra el cuadro de áreas, como en el ejemplo: la diferencia tiene que ser pequeña y explicable.
- Pisos tipo entre sí. Si los pisos 2, 3 y 4 son la misma planta, sus cantidades tienen que ser iguales. Si no lo son, o difieren los planos o difiere la medición.
- Una segunda pasada en los ítems grandes. Unos pocos ítems suelen concentrar la mayor parte del costo. Que otra persona los vuelva a medir, o vuélvelos a medir tú con otro método.
- La revisión de lo que no tiene color. Recorre todas las láminas buscando lo que no tiene marca. Lo que sólo aparece en detalles, ampliaciones o notas generales es lo que se queda por fuera.
Cuando llega una versión nueva de los planos
Las revisiones son la regla, no la excepción. Las dos reacciones equivocadas son empezar desde cero y seguir como si nada. La buena queda en medio:
- Registra el juego nuevo. Lámina, revisión y fecha de emisión, antes de tocar una cantidad.
- Encuentra qué cambió. Lee las nubes y los triángulos de revisión, pero no te fíes a ciegas: superponer la lámina vieja y la nueva es la única forma de ver los cambios que nadie marcó.
- Vuelve a medir sólo lo afectado, y por ubicación — que es justamente para lo que mediste por piso y por zona.
- Guarda la cantidad vieja junto a la nueva. La diferencia es la obra adicional o la razón por la que se movió el presupuesto. Sobrescribir el número viejo es borrar la evidencia.
- Actualiza las referencias de cada ítem tocado, y marca las láminas reemplazadas para que nadie vuelva a medir sobre ellas.
Para saber cómo se emiten y se controlan las revisiones del lado del diseño, está la guía de revisiones.
Los errores más comunes
- Medir a la escala equivocada. Impresiones reducidas, PDF exportados «ajustados a la página», y detalles en la misma lámina que la planta, pero a otra escala.
- Meter el desperdicio en la cantidad medida, y volver a sumarlo en el APU.
- Contar lo mismo dos veces. El mismo muro en la planta general y en la ampliación; el mismo concreto en el cruce de un muro con su cimiento.
- Olvidar lo que no está en la planta. Alturas que salen de los cortes, ítems en las notas generales («todos los muros húmedos llevan placa de fibrocemento»), trabajos que sólo aparecen en detalles o en las especificaciones.
- Medir en una unidad y pagar en otra. Metros lineales contra un APU por metro cuadrado; área en planta contra un precio por área real de cubierta.
- Multiplicar pisos tipo a ciegas, incluido el que está en espejo o tiene otra mezcla de apartamentos.
- Incluir lo que no está en el contrato. Lo que suministra el propietario o va por cuenta de otro contratista se mide, si acaso, en una lista aparte.
- Números sin dirección. Una cantidad sin lámina, revisión y fecha no se puede verificar, actualizar ni defender ante la interventoría.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las cantidades de obra?
La lista medida de aquello de lo que está hecho un proyecto —longitudes, áreas, volúmenes y conteos—, organizada por ítem y por ubicación. Es la base sobre la que se arma el presupuesto de obra, pero no es el presupuesto: no lleva precios, ni desperdicios, ni costos indirectos.
¿El desperdicio va en la cantidad?
Va aparte. Se anota la cantidad neta medida según plano, y el desperdicio se aplica en su propia columna o en la línea de material del APU. Así nadie lo suma dos veces, y la cantidad medida se puede verificar contra los planos.
¿Se descuentan los vanos de puertas y ventanas?
Depende del criterio de la empresa, del pliego o de las especificaciones: no hay una respuesta universal. Lo que importa es elegir una regla, escribirla y aplicarla igual en todas partes. Si el contrato define cómo se mide el ítem, manda el contrato.
¿Se mide por eje o por cara del muro?
Los muros por longitud suelen medirse por el eje, que suma bien en las esquinas. Los acabados se miden en la cara donde se aplican. Lo importante es decidirlo por ítem y no mezclar.
¿Cómo sé que el PDF está a la escala correcta?
Mide una cota larga y conocida —una cota general o la distancia entre ejes— a la escala indicada, en las dos direcciones. Si no coincide, recalibra antes de medir nada. Repite en cada lámina y en cada vista.
¿Se puede medir sobre un PDF escaneado?
Sí, con más cuidado. Un escaneo puede venir torcido, estirado distinto en cada dirección o cambiado de tamaño. Calibra en las dos direcciones contra cotas largas, y prefiere las cotas escritas a las medidas siempre que las haya.
¿Qué tan precisas tienen que ser las cantidades?
Tanto como lo merezcan los planos. Una medición al detalle sobre un anteproyecto fabrica una confianza que el diseño todavía no se ha ganado. En la guía de fases de un proyecto está qué se puede prometer honestamente en cada etapa.